Os recomiendo una lectura: La historia digitalizada: El País de Jauja. Quienes dominen el inglés, que visiten ese enlace que se cita sobre el futuro de la lectura.
Procede de mi blog personal: Grand Tour
Aventuras en el país de las maravillas, de Anthony Grafton, The New Yorker, 5 de noviembre de 2007
Son muchos los caminos que conducen al mundo real –y utópico—de las colecciones digitales que están cobrando forma a través de la Web. Lo lógico es empezar con el más ancho: Google está lanzando el Partners Program y el Library Project; Microsoft ha empezado su Live Search Books Publisher Program; y la Bibliothèque Nationale de France desarrolla una guía colorista con su proyecto Gallica. Pero también vale la pena detenerse a revisar viejas iniciativas, como la del Project Gutenberg, que ofrece una amplia información sobre collateral projects, e-book readers, y otras cosas. O el Internet Archive, donde uno puede hallar un ecléctico bazar electrónico que permite escuchar a Phil Lesh o a Matisyahu, disfrutar con los clásicos Betty Boop Cartoons o leer el manuscrito original de lo que luego se convertiría en Alicia en el país de las maravillas. Además, patrocina la Open Library, una iniciativa elegante e idealista “to get catalog information for every book” de todo el mundo, cuya finalidad es ser compilada en una wiki con la ayuda de los lectores.